Sonríes y te humedeces el labio :
Mi estómago se revuelve y comienza a
arder
porque formas la revolución en mi
cuerpo
y prendes todas mis necesidades a la
vez.
Y despierto con el verso
alimentándose de mis ganas de ti
entre mis labios.
Llevas toda la noche atormentándome
gritando que te escriba,
pero para ello debo desvelarme
sin ti.
Y no estoy dispuesto.
Vuelves a reír
como un destello entre mis párpados
cerrados
y el nudo en mi garganta crece
y mis manos sostienen el papel.
Otra noche más soñando contigo
y mi poemario pertenecerá a las
estrellas
y a los deseos más incandescentes.
Tu suave piel,
tu tacto tan cálido,
y tu sonrisa
son todo a lo que abarca mi mente
y no soy capaz de respirar
sin recordarte.
Ahora te acercas a mí y me abrazas
y no sé si sueño
o vivo
pero sea lo que sea,
lo prefiero.
Los pequeños rizos de tu pelo
y el rocío que parece posarse sobre
ellos
después de mojarlo,
te molestan.
Así decides ponerte mi gorra
impregnarla de tu olor
y cogerme de la mano,
para asegurarme que no sueño
cuando caen delicadas gotas
de tu pelo a mi piel.
Y produces otros cientos de noches más
desvelándome a las tres y media
de la mañana
recordando todo lo que hemos pasado
y lo que volvemos a pasar
porque los primeros amores no se
olvidan,
y cuando vuelven,
joder cariño...
Cuando vuelven son un sueño
del que no quiero despertar.
Los últimos versos me llegan muy adentro.
ResponderEliminarMuchas gracias, son lo más sincero que podía escribir en ese momento.
EliminarIs f*cking amazing
ResponderEliminar