Escucho
rap en la habitación
que
guarda todos mis desgarros
y
respiro el humo de los cigarros
que
hice de mi propio aliento.
Estaba
seguro de no sentir de nuevo,
de
que aquel dolor era único.
-así
como tus miradas-
Y
ahora que lo tengo conmigo
se
acomoda en este pecho
que
es tan suyo y tan de nadie más.
Duele,
duele pensar que no podré dedicar
los
versos que tu mirada merece.
Suspiro
intentando salir de mi mente,
del
odio que siento hacia todo
por
haber vuelto a quedarme solo
pensando
que esta vez sería diferente.
-¿Cómo
no iba a pensarlo
si
jamás vi una sonrisa como la tuya?-
Recorro
tu piel con la mirada
y
me atraganto.
Joder,
me he quedado sin aire.
He
caído desde lo más alto.
Eres
toda poesía junta,
y
soy incapaz de comprimirte en un papel.
Soy
un poeta simple, mediocre,
no
puedo manejar tanto arte a la vez.
Eres
la chica perfecta de Barcelona,
tu
pelo su calma y tus ojos la mar
revuelta
llamando
a valientes entre olas.
Jamás
podré navegar por ellos,
me
cerraste las puertas
de
tu puerto.
Así
me conformo con este charco
surgido
de mi pecho abierto.
Eres
mi mar y su fondo desconocido.
Y
yo ese marinero perdido
que
mira con pánico y respeto
la
profundidad y belleza de lo prohibido.
Este
no va a ser un poema largo,
tan
solo un grito,
un
escape de lo amargo
de
todo este tiempo si nada escrito.
Solo
me queda agradecerte
a
ti, a tu voz, tu piel y tu mente,
porque
sin tu grandeza no hay dolor.
Y
sin dolor no hay poesía entre mis dientes.
Nunca dejas de sorprenderme
ResponderEliminarMe alegro, seguiré haciéndolo.
EliminarEs hermoso, me ha emocionado mucho, no pares de escribir ��
ResponderEliminarMuchísimas gracias, no lo dejaré nunca.
EliminarSoy un ser que no tiene ningún inconveniente a comentarte con mi verdadero nombre pero la idea del anonimato me seduce en todos tus poemas y luego me regocijo al ver tus respuestas o historias del insta muahahaha...
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